La ‘guerra fría’ por la vacuna se intensifica: EU acusa a hackers chinos de intentar robar investigaciones

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Estados Unidos acusó a dos piratas informáticos chinos de trabajar para Beijing con la finalidad de robar o tratar de robar terabytes de datos, en los que se encuentra información sobre investigaciones del nuevo coronavirus de compañías occidentales de 11 naciones.

Esta es la segunda vez en una semana que se ha señalado a una nación extranjera por piratería relacionada con la vacuna, luego de que se acusara a Rusia de hacer lo mismo.

El Departamento de Justicia estadounidense emitió una acusación el martes contra las personas, a quienes identificó como Li Xiaoyu y Dong Jiazhi. La dependencia indicó que los dos hombres fueron ayudados por el Ministerio de Seguridad del Estado de China y que los contratistas de defensa y los sistemas de armas de Estados Unidos fueron pirateados junto con investigaciones médicas.

“Li y Dong, ex compañeros de clase en una escuela de ingeniería eléctrica en Chengdu, China, utilizaron su capacitación técnica para piratear las redes informáticas de una amplia variedad de víctimas”, según la acusación. “Los acusados ​​robaron cientos de millones de dólares en secretos comerciales, propiedad intelectual y otra valiosa información comercial”.

Tensiones crecientes

Las acusaciones amenazan con intensificar aún más las tensiones entre los Estados Unidos y Beijing, las cuales están marcadas por el tratamiento de China a Hong Kong, los orígenes de la pandemia de COVID-19, las reclamaciones en el Mar del Sur de China y el futuro de la tecnología 5G de próxima generación. 

Las preocupaciones por el robo de propiedad intelectual han sido durante mucho tiempo una fuente de tensión entre las dos potencias.

“China está proporcionando un refugio seguro para los hackers que trabajan para beneficio personal y los intereses del estado chino”, advirtió John Demers, jefe de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia, en una conferencia de prensa este martes. “Las intrusiones cibernéticas son parte de la estrategia de robar, replicar y reemplazar el desarrollo tecnológico del país”, agregó.

Demers declinó especificar si los piratas informáticos lograron robar la investigación del coronavirus. Pero sostuvo que a Estados Unidos le preocupa que los ataques contra las empresas que trabajan en la investigación de COVID-19 puedan ralentizar sus esfuerzos o tengan datos que hayan sido manipulados.

La acusación no nombra a las compañías o instituciones específicas que fueron atacadas, pero proporciona cierta información de identificación, como dónde se encuentran y cuándo se produjeron los ataques. Por ejemplo, entre enero y febrero de 2020, Li Xiaoyu buscó vulnerabilidades en redes informáticas de empresas en Massachusetts, Maryland y California que estaban investigando vacunas contra el COVID-19 y medicamentos antivirales.

Estados Unidos conoce la identidad de los funcionarios chinos que ayudaron a los piratas informáticos, pero no serán acusados por el momento, indicó Demers.

Cuando se les pidió una reacción, los funcionarios de la embajada de China en Washington recordaron los comentarios hechos por Hua Chunying, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores del país, el 17 de julio:

“Seguimos enfatizando que China es un firme defensor de la ciberseguridad”, dijo Hua en ese momento. “China ha sido durante mucho tiempo una víctima importante de los robos y ataques cibernéticos. Nuestra posición en temas de ciberseguridad es consistente y clara. Nos oponemos firmemente y luchamos contra todas las formas de ciberataques y robos “.

Según el Departamento de Justicia, las compañías atacadas por los piratas informáticos tenían su sede en Estados Unidos, Australia, Bélgica, Alemania, Japón, Lituania, los Países Bajos, Corea del Sur, España, Suecia y el Reino Unido. Los piratas informáticos llevaban más de una década realizando ataques.

Código fuente

“La acusación formal acusa a los acusados ​​de conspirar para robar secretos comerciales de al menos ocho víctimas conocidas, que consistían en diseños de tecnología, procesos de fabricación, mecanismos de prueba y resultados, código fuente y estructuras químicas farmacéuticas”, expuso el comunicado del Departamento de Justicia.

Dicha información brindaría “una ventaja en el mercado al proporcionar información sobre planes comerciales patentados y ahorros en costos de investigación y desarrollo en la creación de productos competidores”, añadió el comunicado.

El FBI había advertido previamente que los hackers chinos estaban apuntando a organizaciones de investigación de COVID-19 en un esfuerzo por obtener datos relacionados con vacunas, tratamientos y pruebas.

Y la semana pasada, las agencias de ciberseguridad de los Estados Unidos, Reino Unido y Canadá acusaron a un grupo de piratas informáticos vinculados con el gobierno ruso de intentar robar la investigación de la vacuna COVID-19. Rusia, sin embargo, ha rechazado esas acusaciones.

FUENTE: ELFINANCIERO

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