Reaparece en Nuevo León la ‘sequía severa’

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La temporada de calor en Nuevo León, que ya causó estragos tanto en la ciudad como en el campo, está en vías de ocasionar un daño todavía mayor en las próximas semanas, en caso de que las tendencias climatológicas continúen.

Por primera ocasión en un lustro, hay municipios del estado que ya registraron “sequía severa” según los indicadores del Monitor de Sequía en México, elaborado por la Comisión Nacional del Agua.

Según el reporte del 31 de junio, las localidades de Anáhuac y Lampazos de Naranjo registraron nivel D2, que equivale a una sequía más elevada de lo normal, ya que usualmente este indicador está entre la ausencia de sequía, el D0 (sequía anormal) y D1 (sequía moderada).

Si bien para el reporte intermedio de julio ambos municipios pasaron a nivel D1, no se descarta que los efectos puedan volver tanto estas localidades como en otras, con los consecuentes problemas.

La última vez que en Nuevo León se llegó a registrar sequía más elevada de la moderada fue el 31 de agosto de 2013, cuando los municipios de General Bravo y Doctor Arroyo -actualmente en crisis- tuvieron niveles D3, es decir, sequía extrema.

Alerta a autoridades

Las condiciones de sequía severa, extrema y extraordinaria ya han ocasionado durante el presente año que el gobierno federal tome consideraciones de emergencia para evitar daños graves tanto a la economía de las poblaciones como a la salud pública en general.

 Apenas hace dos semanas se instruyó a que las cuencas que abastecen al estado de Veracruz a redireccionar el uso de las concesiones específicamente a favor de las comunidades que más lo necesiten.

Aunque la sequía ha sido común en esta y otras temporadas en Nuevo León, por su clima tradicionalmente árido, llama la atención la aparición de este tipo de nivel, D2, pues es más peligroso para el campo y la población.

Este escenario de probable regreso a niveles de sequía de hace cinco años hace pensar que además de la crisis actual del municipio de Mier y Noriega, donde los pobladores alzaron la mano para pedir ayuda de forma desesperada, deja entrever que a falta todavía de mes y medio para que concluya la canícula, la crisis por sequía se podrá consolidar y expander en Nuevo León, con sus efectos nocivos en la economía y la salud pública de sus habitantes.

FUENTE: ELHORIZONTE

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