Trump no está seguro de que el Congreso apruebe el USMCA

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Donald Trump afirmó este lunes que no está “del todo seguro” de que el Congreso aprobará el renovado tratado comercial con México y Canadá, llamado Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés).

El presidente de Estados Unidos opinó que los demócratas tendrán en mente la contienda presidencial de 2020 y que podrían no querer aprobar lo que él describió como “uno de los mejores acuerdos” para los estadounidenses. Hablando en la Rosaleda de la Casa Blanca, Trump añadió que tiene esperanzas de que los miembros del Congreso ratifiquen el acuerdo si consideran que es un acuerdo justo para Estados Unidos.

Sin embargo, Trump aseveró que no puede pronosticar lo que el Congreso hará, debido a que ese cuerpo podría rechazar el nuevo acuerdo por cuestiones políticas o simplemente para oponerse a él.
En tanto, el representante Comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, dijo más tarde este lunes que creía que el nuevo pacto comercial con México y Canadá será aprobado en el Congreso con amplias mayorías debido a que contiene beneficios para todos.

Trump elogió el renovado tratado comercial y afirmó que “es el acuerdo más importante que hemos hecho hasta ahora”.

El mandatario afirmó que “sin los aranceles no estaríamos hablando de un acuerdo”, en referencia a una oleada de impuestos que aplicó meses atrás al acero y aluminio que importa Estados Unidos. Opinó que esos gravámenes han atraído a los socios comerciales de Estados Unidos a la mesa de negociaciones.

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, reafirmó en conferencia de prensa lo dicho la mañana de este lunes. “Es un buen día para Canadá”, dijo.

El nuevo pacto concretado justo antes del plazo, que venció la medianoche del domingo, reemplaza al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 24 años de vigencia y al que Trump ha descrito como un desastre que ha eliminado empleos en su país.

En un comunicado conjunto, el representante comercial estadounidense Robert Lighthizer y la canciller canadiense Chrystia Freeland dijeron que el acuerdo “fortalecerá a la clase media y generará empleos buenos y bien pagados y nuevas oportunidades para los casi 500 millones de personas para las que Norteamérica es su hogar”.

Trump tuiteó este lunes por la mañana que el nuevo acuerdo es un “gran pacto”que “resuelve las muchas deficiencias y errores del TLCAN, abre enormemente los mercados a nuestros agricultores y fabricantes, reduce las barreras comerciales para Estados Unidos y unirá a las tres grandes naciones, en competencia con el resto del mundo”.

El nuevo acuerdo comercial otorga a los agricultores y granjeros estadounidenses más acceso al mercado lácteo de Canadá, pero también mantiene el proceso de resolución de disputas del TLCAN, que Estados Unidos quería disolver y ofrece a Canadá protecciones en caso de que Trump quiera proseguir con sus planes de imponer aranceles a los vehículos, camiones y autopartes importadas por Estados Unidos.

Marcelo Ebrard, el próximo secretario de Relaciones Exteriores del gobierno del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo en conferencia de prensa junto a Seade y la futura secretaria de Economía, Graciela Márquez, que el acuerdo recoge la agenda laboral que habían propuesto en campaña y que esto incluía la garantía plena de los derechos de los trabajadores y la libertad sindical.

El gobierno de Trump notificó oficialmente al Congreso sobre el acuerdo comercial México-Estados Unidos el 31 de agosto. Ello dio inicio a un periodo de 90 días que permitía al presidente saliente de México, Enrique Peña Nieto, firmar el nuevo acuerdo antes de que concluya su mandato el 1 de diciembre.

“Me complace que el gobierno de Trump haya llegado a un acuerdo para modernizar el TLCAN con México y Canadá”, dijo el presidente de la Comisión de Finanzas del Senado, el republicano Orrin Hatch. “El TLCAN tuvo un éxito demostrado”.

El TLCAN eliminó la mayoría de las barreras comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá, lo que generó un incremento en el comercio entre las tres naciones, pero Trump y otros detractores informaron que alentaba a los fabricantes estadounidenses a trasladarse al sur de la frontera para aprovechar los bajos salarios en México, lo que representaba una pérdida de empleos en Estados Unidos.

Trump hizo campaña bajo la promesa de reescribir el TLCAN o deshacerse de él. Las conversaciones de renegociación comenzaron hace más de un año. Para apaciguar a Trump, México accedió en agosto a cláusulas que requerirían que entre 40 por ciento y el 45 por ciento de un automóvil se construya en países donde los trabajadores recibieran un sueldo mínimo de 16 dólares por hora para ser elegibles a los beneficios de libre comercio del TLCAN.

 

FUENTE: ELFINANCIERO 

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