Vive Damián su noche ‘incomparable’

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Cerca de 30 mil aficionados acudieron a presenciar lo que fue el último partido de Damián Álvarez en la cancha del “Volcán” con los Tigres, pues era su noche, la noche del adiós del profesionalismo.

Una hora de retraso no fue motivo para apagar el ánimo de los expectantes aficionados que ovacionaron a cada jugador que era anunciado por el sonido local, a excepción de uno: Alan Pulido, quien fue fuertemente abucheado, acompañado de una rechifla mientras caminaba por la cancha.

Minutos después de las 10:00 de la noche se dio el silbatazo inicial, y los amigos de Damián, quienes vestían de azul y blanco presentaban entre su cuadro titular a elementos como Ariel Ortega y Lucas Lobos, mostrando ambos que todavía tienen calidad en sus piernas.

La fiesta era de Damián y así tenía que abrirse el marcador, tomando un pase filtrado del “Burrito” Ortega y conseguir el primer festejo de la noche apenas a los 6 minutos.

Pero con tantos de Eduardo Vargas y Enner Valencia los Tigres vinieron de atrás para darle la vuelta al marcador 2-1, resultado que pasaba a segundo término, pues lo importante era celebrar con el “Enano”, y así estaba sucediendo.

Al medio tiempo un grupo norteño cantó al 11 felino, un corrido que describía en acordes toda la trayectoria en su paso por Tigres.

Sin duda alguna las principales emociones y diversiones ocurrieron en la segunda parte, a cargo de Nahuel Guzmán quien se encargó de darle el toque divertido al partido con sus ocurrencias.

Justo después del gol de Lucas Zelarayán a pase de Damián al minuto 46, Nahuel apareció como si fuese un aficionado invasor en la cancha, disfrazado con aquel atuendo verde que utilizó en el desfile y la bandera de Tigres, ante las risas y aplausos de los aficionados y jugadores.

Al minuto 11 de acción otro momento inolvidable y especial se realizó, el “Tuca” mandó a la cancha a los hijos del “enano”, los pequeños Nico y Benjamín, los cuales marcaron gol y se llevaron la ovación de los presentes.

Ya en el terreno de juego, los reflectores los quiso robar Nahuel, haciendo sus famosas “Nahueleadas” y arrojándose al ataque como un jugador de campo más.

Cuando el marcador ya se encontraba 6-3 favorable a Tigres sobre los amigos de Damián, y que corría el minuto 70 de acción, el árbitro decidió ponerle fin al encuentro pero no a la fiesta, pues a ritmo de mariachi el dorsal 11 observaba un par de videos de sus mejores momentos, así como de palabras de sus familiares.

FUENETE: ABCNOTICIAS

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